Una finca histórica, un viñedo y una bodega familiar

Cinco generaciones. Un hogar entre viñas.


Nuestra finca nació del legado de la familia Moretti y Furlotti. Una casa centenaria rodeada de viñedos, árboles frutales y jardines, cuidada por cinco generaciones.

Lo que comenzó como una casa de verano familiar evolucionó lentamente hasta convertirse en un hotel boutique en un viñedo, siempre guiado por la intuición, el respeto por la tierra y el deseo de preservar algo significativo.

 Hoy, Finca Adalgisa sigue siendo un lugar donde el patrimonio, la naturaleza y la hospitalidad se unen, ofreciendo la calidez de un hogar habitado y el alma de un viñedo en funcionamiento.


Más que un hotel. Un lugar con alma.

 Finca Adalgisa no es un hotel típico: es un lugar con alma.

Una finca mendocina habitada donde la arquitectura, la vida en el viñedo y la historia familiar se fusionan con naturalidad. Cada rincón lleva la huella de cinco generaciones: libros, textiles, muebles antiguos, patios sombreados y el aroma del jazmín en verano.


Nada parece escenificado. Nada está decorado para impresionar. Todo es real.


Las habitaciones son íntimas, cálidas y llenas de personalidad: inusuales, relajadas y profundamente conectadas con la tierra. Los huéspedes suelen comentar que alojarse aquí es como descubrir un lugar secreto donde descansar, leer, pasear por el viñedo o disfrutar de una copa de nuestro Malbec con el ritmo del jardín como banda sonora.


Ésta es la esencia de Finca Adalgisa: autenticidad, naturaleza y la sensación de ser acogido en un auténtico hogar.


Nuestro Malbec: vides de 1916, elaborado en el lugar

Nuestro vino nace aquí, en el propio predio, a partir de menos de una hectárea de viña que rodea la casa — vides plantadas en 1916, trabajadas con riego tradicional sobre suelos aluviales profundos.


Una elaboración en pequeña escala — alrededor de 5.000 botellas por año — que respeta el carácter de este lugar.


El primer vino de Finca Adalgisa se hizo en 2004, junto a Carmelo Patti. Desde entonces, cada botella es eso: la expresión de un lugar concreto, una familia real y un trabajo que no se puede escalar sin perder lo que lo hace ser lo que es.


La experiencia empieza en la viña y termina en la copa — entre gallinas, pájaros y el ritmo natural del jardín, que cambia con cada estación.

Auténtica finca mendocina

Finca Adalgisa reúne el alma de Mendoza.



Arquitectura del viejo mundo, una casa de piedra con encanto rural y habitaciones modernas con vistas al viñedo.


Una casa mendocina entre las viñas

Lo que nos hace únicos

EXPERIENCIA DE VINO Y VIÑEDO

Vides de 1916, vino elaborado en el lugar. Dormí en el viñedo y tomá el vino que nació ahí.

gastronomía local y responsable

Cocina regional casera, productos locales frescos, tapas de estación y veladas de cocina al fuego.

UNA FINCA, UNA FAMILIA

Pequeña, independiente y con dueños presentes. La hospitalidad que solo da una casa propia y auténtica.

Jardín y Naturaleza

Jardines exuberantes, árboles centenarios, aves y aire fresco — un refugio  en el corazón de Chacras.